sábado, 14 de abril de 2012

El problema


Y el problema es que te pienso. Te pienso cuando estás, pero más aún cuando te vas. Cuando inicias la marcha y dejas tras de ti un aroma de esperanza machacada con tiempo. Que mis ojos nunca han dejado de parpadear por los tuyos, que mis labios no han dejado de gritar en silencio tu nombre. Que mis manos te echan de menos, a tu pelo, a tu piel, incluso a tu ropa... Que te quiero. Quizá no desde el primer día, pero es que todavía no ha llegado el último... Y mucho me temo que no llegará.

miércoles, 11 de abril de 2012

Hasta la polla


Sólo digo que estoy hasta la polla de sentimientos premeditados, de ver sólo con los ojos, de unicamente saborear con el paladar y tocar exclusivamente con las manos.
Que estás a tomar por culo de aqui y todas las noches te dibujo con el boligrafo de mis dedos.
Me basta con un par de palabras y un recuerdo de ese verano para cerrar los ojos y verte a mi lado.
Nunca has sido mía. Tampoco sé si algún día lo serás.
Pero esta vez mi voz no va a temblar, esta noche te voy a susurrar desde la distancia que eres la única que consigue amedrentrar a mis miedos.
Y que te quiero.

martes, 10 de abril de 2012

Soy más de ti.


Yo no sirvo para estas cosas. Yo soy más de distancias cortas. De rozar tu piel, de coger tu mano.
Yo no soy de largas conversaciones al teléfono, soy más de paseos largos por la orilla del mar... Y aqui no tengo. Ni a la orilla ni a ti.
Yo no sirvo para echarte de menos más de un día. No sirvo para discutir y tener que resignarme a esperar para darte un puto abrazo y zanjar todo lo zanjable. Yo soy más de coger el coche y aparecer en la puerta de tu casa con un par de historias que consigan darme un poco de tregua para convencerte de que, aún sin ser perfecto, soy el indicado.
Yo no soy de viajar cada fin de semana para poder verte. A mi me gusta más volar contigo todas las santas noches sin necesidad de pasajes. Y las cursiladas, ya ves que tambien me van. Pero sólo a veces.
Y tambien sé que a lo mejor no sirvo para ti. Porque tú también eres de distancias cortas y de paseos en bici con la brisa del mar...
Pero a mi no me van las rendiciones, sino las motivaciones. Y tus ojos ganan por goleada a todos esos kilometros que golpean mi cerebro.
Porque yo soy más de ti...

martes, 27 de marzo de 2012

Finales


Lo que seremos no está relacionado con lo que fuimos... 
Las continuaciones de muchas historias tienen varios nombres: secuelas, precuelas, epílogos... Incluso hay historias que continuan protagonizando el prólogo.
Pero si no afrontas que una pelicula ha terminado, seguirás el resto de tu vida viendo créditos.

domingo, 11 de marzo de 2012

¿Regreso? de Charles

Era un día de invierno, pero con la primavera a la vuelta de la esquina. Fayna paseaba de vuelta a casa, con ganas de llegar, tumbarse y descansar. 
Como cada día cuando regresaba del trabajo le echaba un vistazo al buzón... Sin suerte. Pero hoy al abrir la puerta de casa se encontró con un sobre, era raro pues todas las cartas llegan normalmente al buzón, ¿no?
Se apresuró a abrirla, le mataban las ganas de saber si por fin...

-¡¡¡CHARLESSS!!!- Gritó, exaltada, al ver en el remitente su nombre. Comenzó a leer:

" Querida Loreley, hoy te voy a llamar asi, ¿vale Fay? Pensarás que ha pasado mucho tiempo desde la última vez que te escribí, seguramente me querrás matar... Pero bueno, tengo la oportunidad de excusarme, ¡y no la voy a desaprovechar!
He tenido mucho trabajo, de aquí para allá, sin parar... La verdad es que me ha cundido. ¡Hasta chapurreo el catalán! Nunca lo soportaré, la verdad.
Pero en esta carta no quiero hablarte de lo que he hecho, de trabajo, o de idiomas. Quiero hablarte de ti. Loreley... No he dejado de pensar en ti ni un jodido segundo. Sí, se que ha pasado mucho tiempo y soy consciente de que esto te podrá importar una m.... Pero necesitaba decirtelo.
Te quiero, te sigo queriendo. En estos meses, no puedo mentirte, he conocido a varias mujeres. He salido a cenar con alguna de ellas, he charlado, he reído, lo he pasado bien... Pero ninguna tenía tus ojos. No ha pasado nada con ninguna, tu reflejo en la mirada de todas y cada una de esas mujeres era un lastre demasiado pesado... Pero no me arrepiento de autofrenarme por tenerte en mi cabeza a cada instante.
Yo no se lo que has hecho tú. Probablemente lo mismo, o no... 
Te echo mucho de menos. Por eso he vuelto... Estoy cerca, muy cerca. Pero en los próximos días sabrás algo más de mi, ¿de acuerdo?
He venido para quedarme, independientemente de tu decisión. Como ya te he dicho no se lo que ha pasado en tu vida en estos meses, si has conocido a alguien, si te has vuelto a enamorar, no lo sé... Sea como sea, lucharé para recuperarte. Para que todo esto vuelva a ser lo que un día fue. Para que ni tú ni yo nos volvamos a separar el uno del otro.

Loreley, te quiero."


Fayna se quedó blanca, ojiplática, como lo queráis llamar. Su corazón empezó a latir a mil por hora, no dejaba de leer la frase: "Estoy cerca, muy cerca". Tenía ansias locas por salir a la calle y no parar hasta encontrarle, pero se detuvo. Se calmó... Como si alguien le abrazara, como si alguien le susurrara al oído que estuviera tranquila, que él vendría. No había dejado de quererle, ni de esperarle. No habia conocido a ningún chico esos meses. Le pasaba lo mismo que a Charles, pero ella directamente "cerraba" sus puertas a cualquier voz masculina que intentase seducirla.
Se fue a dormir con la carta bajo el brazo. Al menos, tenía una parte de él con la que podría volver a compartir sus noches.