viernes, 18 de mayo de 2012
Salitre
Y aqui estoy, en el tren de vuelta a eso a lo que le llamo casa, pero que no lo es. Viendo a la gente ir y venir, partir y volver. Como si no pudieran parar un segundo en ningún punto de sus vidas.
Llego a mi estación y salgo a la calle. El sol abrasa el asfalto y tan lejos del mar recuerdo el olor del salitre sobre tu piel y su sabor en tus labios. El semáforo se pone en rojo y pienso que ojalá fuese tan fácil poder frenar toda mi vida y cruzar, como si de un paso de cebra se tratase, el océano.
No es fácil sobrevivir cuando pasas gran parte de tus días bajo tierra, ¿sabes? Es jodido subir a un azotea y verlo todo marrón... ¿Y qué me dices de esas putas noches en las que en el cielo no brilla una mísera estrella? Exasperantes...
Pero a mí, a mí me basta con cerrar los ojos, imaginarte amarrada con tus piernas a mi cintura en la marea de madrugada. Con el cielo repleto de sus estrellas y el horizonte cubierto por un manto azul que invita a no parar de hacerlo hasta que el sol decida despertar.
viernes, 11 de mayo de 2012
Eau Rouge.
Y de eso se trata, de frenar. De no ir a lo loco. De coger bien el vértice y acelarar a la salida de la curva. De meter el morro en el momento preciso y no pasarse de frenada. De pillar el rebufo y hacer la trazada perfecta. Como cuando enfrentas Eau Rouge y terminas desembocando en El Raidillón
Utopía
Era una utopía seguir viviendo atado a una promesa, a un sueño, a una esperanza..
Romper mis ataduras, volver a ser yo mismo, recuperar lo que perdí, pedir perdón por cada error que cometí y corregirme.
Madurar, crecer y seguir aprendiendo.
Es un utopía amar sin fundamento.
Luna
Y sentir de nuevo el latido de tu corazón golpeando con pasión los pilares de mi vida. Anclado al sentimiento tan puro y simple que hemos creado única y exclusivamente para los dos. Sumidos en la realidad de un sueño que se alimenta de tus labios y que se guia como puede por tu hermosa figura. Y deja tus ojos para mí, que de ellos me lleno.
Mengua y méceme en tus brazos, Luna.
Ni tanto, ni..
No fuiste ni tan buena, ni tan colosal... No fuiste tan increíble, ni si quiera tan hermosa. "Únicamente" fuiste importante.
Ni sufrí ni reí tanto como pareció. No fui ni tan triste ni tan feliz como creí. No acerté más veces de las que metí la pata. Fui persona.
Fuiste importante porque conseguiste de mí lo mejor y lo peor, ponerme a prueba. Me ayudaste a crecer, a no creer. Pero fue más importante aún, tu marcha. Crecí mucho más. Porque recuperé gran parte de lo que habia perdido, de mi esencia...
No fui ni mejor, ni peor que tú. Ni me equivoqué más veces que tú. Ni si quiera hice mejor las cosas comparado contigo. Fui yo, contigo fui yo. Con los demás un completo desconocido. Acabé, incluso, echandome de menos.
¡Y todo esto es genial!
Todo ese camino transcurrido me ha llevado hasta aquí. A tener momentos de júbilo incoherente. Noches de desdén intenso... Me ha llevado a ser más persona. No sé si mejor o peor.
Llegaste para enseñarme y te fuiste para enseñarme aún más.
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