martes, 19 de noviembre de 2013
Palabras
He malgastado palabras para demostrarle que no sirven de nada si no las susurras al oído mientras amparas del frío a la que prometes quitárselo.
He entendido que el tiempo pone a cada corazón en su lugar, incluso aunque llegue a su destino magullado por el arduo camino.
He desperdiciado palabras con mujeres que no tenían oídos sino manos que buscaban acaparar más que las del hombre que tenían en su cama. Las mismas que me lloraban porque ninguno de ellos se quedaba después...
He dibujado las palabras que me faltan para cerrar las historias que me provocan las lágrimas que sirven de lienzo en mi almohada. Y si no me consumiese cada madrugada podría realizar una exposición en el salón de tus silencios, escoltado por tu desdén y mi abandono.
He desaprovechado palabras hirientes a la vez que he redundado demasiado en ti con mi conciencia a solas. Y esta me ha dicho que nunca perdí palabras, que nunca se pierden palabras. Te pierdes a ti mismo justo cuando logras perder el miedo. Justo cuando intentas encontrarla a ella.
Y perdí, perdí el camino de vuelta a casa cuando me di cuenta de que ella era el hogar que necesitaba...
miércoles, 6 de noviembre de 2013
Potencial
miércoles, 16 de octubre de 2013
Madrid
miércoles, 9 de octubre de 2013
Otoño sin ti.
martes, 10 de septiembre de 2013
Verte
Tu dedo paseándose por mi espalda, tu boca mordiendo mi almohada, tus labios bebiendo de mi taza. Tu pelo empapando mi suelo, mi toalla secando tus curvas y yo en disposición de ladrar...
Tus revolcones para poder dormir, tus ansias de recuperar lo que te robaba durante las madrugadas con la simple excusa de ser yo quien te arropara el frio...
Tus ojos adormilados, una rosa amarilla a tu lado y dos croasanes recien horneados para comenzar tu día...
Una autopista, 30kms, una radio que suena pero no se escucha, canciones que taladran nuestros pechos y un aeropuerto que funciona a las mil maravillas. Como un reloj suizo que marcan los minutos que llevo ya sin verte. Y el calendario se va quedando sin hojas que me den la oportunidad de marcar en rojo el dia en el que vuelva a verte, aunque sea de lejos y en silencio.
Verte, al fin y al cabo. Porque, tenerte, te sigo teniendo clavada en mi almohada cada maldita madrugada...