miércoles, 10 de septiembre de 2014

Recuerdo

Empecé a convivir con tu recuerdo 
como el que vive con una alergia;

Resignado a que te haga daño
cuando menos lo esperas. 


Pero el corazón es más listo. 


Y me ha pasado
como pasa
cuando expones,
durante un tiempo prolongado,
tu cuerpo a un alérgeno;
que llega un día que ya no duele. 


Y así se ha quedado tu recuerdo,
obsoleto,
plano,
vacío. 

Anticuado. 


Ya no sabe aparecer,
y cuando lo hace
es demasiado previsible
como para que se me acelere el pulso.

domingo, 7 de septiembre de 2014

Supe

Supe que bajo esos kilómetros de raíles se esconderían cientos de historias que no debería contar, decenas de noches bañadas en ron, una capucha empapada y mucho dolor.

Supe que tendría que aprender a correr sin doblar las rodillas y a saltar sin despegar los pies del suelo.

Supe que el número 15 de aquella calle siempre fue el punto de partida de todas mis pesadillas, que los cuartos pisos nunca me han gustado y que el número 7 solo queda bien en el reverso de una camiseta.

Supe que octubre nunca sería mi mes y que en abril la lluvia no solo caería del cielo...

Supe que cuidar de lejos es esencial y que no todos saben hacerlo.

Supe rescatar lo mejor de ella para aventajar al tiempo, supe deshacerme de lo malo que me habia inculcado él y aprendí a sumar lo que tenía más lo que conseguí sin restar lo que perdí.

Comprendí que ser fuerte es más que cerrar un puño y romper las barreras que te van a poner.

Entendí que derramar lágrimas es coger fuerzas y que aquel que no da un paso atrás no es más valiente que el que se lo piensa antes de luchar.


Me supe ganador solo por haberlo intentado.

martes, 2 de septiembre de 2014

Héroe

Nos pasamos la vida esperando por alguien que venga a salvarnos.

Y si no llega, o no lo logra, siempre podremos echarle la culpa.

Por impuntual, por inepta sentimental.

Pero seguiremos perdiendo minutos, horas, días. Seguiremos perdiéndonos a nosotros mismos esperando a encontrar algo que tenemos mucho más cerca de lo que pensamos.

Las sonrisas que buscamos en otros rostros debemos primero verlas en el nuestro y la voluntad de permanecer al lado de alguien debemos conseguirla antes no abandonando nuestros sueños.

E igual nos convertimos nosotros en esa persona que llega al corazón de alguien para salvarle.

Y, de paso, te salvas a ti mismo.

No esperes por nadie para rescatarte;

Sé el héroe de tu vida.

jueves, 28 de agosto de 2014

Como casi siempre

Pasa como pasa siempre de noche, y a oscuras, formas un charco con lágrimas que nadie tiene cojones de ver.

Ni de adivinar.

Pasa que siempre has sido más fuerte que cualquiera de esas piernas que pasaban por delante de tus narices con el único afán de destrozarte los esquemas.
Pero tenias mar.

Tan insignificante, el mar.
Para los que no han cogido aire precisamente cuando él te ahoga.

Tan grandioso, el mar.
Para todo aquel que ahoga los recuerdos en una botella de alcohol en su orilla. Y de paso entierra todas las palabras que se congelaron a diez mil pies del suelo.


Pasa que hasta el hielo en el más duro invierno se resquebraja y cede.


Pasa, como pasa siempre, con la luz apagada y la música prendida, aparece la silueta de tu cuerpo al otro lado de la cama y al abrazarla ya no está.
Como siempre pasaba, nunca te quedabas.

Pasa que cerca de ti hay una paz reprimida que se muere de ganas de entrar en guerra con mi entrepierna.


Pasa como pasa casi siempre; que te vas.


Y un idiota sin mar es capaz de muchísimas tonterías.

Como volver a por ti, por ejemplo.

martes, 12 de agosto de 2014

Por ti.

Por ti cantaría y haría a la lluvia caer.
Para no bailar después.
Para no seguir tus pasos.
Para que no me vuelvas a ver.


Por ti cantaría y haría a la lluvia caer.
Quizá para bailar después.
Para intentar seguir tus caderas.
Para cogerte de la mano otra vez.


Por ti cantaría y haría a la lluvia caer.
Para aprender a bailar en tus pies.
Para mecer tu trasero.
Para ver la noche caer.


Por ti cantaría.
O mataría, tal vez.


Quizá mi canción no suene fuerte,
tal vez se quede en tu oído.
Y solo nos llueva a nosotros,
como cuando estamos en la cama
y se nos inunda el cuarto.


Por ti cantaría.
Y, quizá también,
moriré.