jueves, 5 de marzo de 2015

Aunque no quiera

Yo ya te dije que a mi girar el cuello para volver a mirarle a los ojos al pasado no se me daba bien, me da rabia, me duele el pecho y mi cogote se hace trizas.

Pero en casa tengo espejos, 
y mi reflejo ya no es el mismo.

No me gusta lo que veo al frente,
veo en mis ojos historias que me hicieron perder el norte,
y a los que tenía al lado.

Perderme a mi.

Y no, cariño. Nadie puede quedarse en mi vida en detrimento de mi mismo.

Porque no me querrás como yo,
porque no me perdonarás como yo.

Te diría; 'ven esta noche'.
Para zanjar el amor que nos queda,
para escucharte reír una vez más.
Y que te fueras, 
aunque no sepa,
ni quiera,
igual, 
para siempre.

Pero, ¿de qué serviría?

Mi cama no es tan grande,
como para que duermas conmigo,
amor.






jueves, 26 de febrero de 2015

A mi

El problema de leer es que hay historias que no quieres volver a repetir.
Finales que al revivirlos te revuelven las ganas de comenzar,
de abrir otras solapas,
de conocer otros autores,
de confiar en la literatura.

Poemas en los que siempre llora algún corazón,
duele ver artistas que siempre escribieron tristezas.
Y musas que nunca supieron leerse en sus líneas.

Por eso elegí escribir.

Ni poesía, ni novela.

Escribirme. A mi.

Solo a mi.

Y que así nadie espere bonitos finales,
ni bonitas segundas partes.

Joder, ¡ni relatos que merezcan la pena!

Pero yo siempre abro tu libro
y, espero, que en algún capítulo
tú dejes la calculadora a un lado
y me escuches cuando te grito,
de lejos,
que quiero quedarme a vivir
entre tus piernas.

Porque tú siempre fuiste de números,
y yo solo se escribir por tu espalda.



miércoles, 21 de enero de 2015

¿Miedo?

Hay que saber cerrar ventanas,
puertas, 
incluso respiraderos. 
Por eso de que la corriente
entre y te constipe el corazón. 

Hay que deshacerse de abrigos viejos,
raídos,
con agujeros y grietas que permiten
que se cuele el pasado y se nos escape
lo que tenemos entre manos. 

Es bueno aprender a mirar hacia delante,
y si hay miedos,
que sean ellos 
los que huyan de ti. 

domingo, 18 de enero de 2015

Frío

Te escribo desde el frío,
sin mantas,
sin calefacción,
helado por dentro.

Para que te duelan mis palabras,
para que no las quieras abrazar
y que te quemen,
sin rencor.

Por eso uso las madrugadas,
y apago las luces,
el corazón,
la razón
y tus recuerdos,
que un día fueron lo más parecido
al sol.

Te escribo destapado,
con poca ropa.

Desnudo.

Contigo, así era yo.

Y tú, amor, nunca, ni en olas de calor, te quitabas el edredón.

viernes, 16 de enero de 2015

Metáforas

Hace frío afuera, y hay niebla.
El metro está lejos y el cielo parece querer llorar.

¿Cuántas historias empiezan deshaciendo escarcha?


Como una metáfora en imagen de mi pecho. 

Se levanta viento, veo algunas faldas,
no tantos principios como me gustaría, 
y a un niño se les escapa su globo. 

Esta metáfora lleva tu nombre, cariño. 

En la guagua ya no hay abrigos, 
ya no hay peso sobre los hombros, 
ni atascos, 
ni accidentes. 

Cuando haces el kamikaze con tu corazón, el único que acaba besando el asfalto es uno mismo. 
Se escucha música de un poeta con guitarra, 
y se empaña el cristal. 
He cerrado los ojos y le he respirado, 
como si fuera tu cuello,
como respiro cuando no tengo prisa por llegar  
y tú estás encima.