lunes, 20 de abril de 2015

Te aprendí

Me sentí como el adolescente,
al que le brindas unas manos 
para usarlas como lápices
y me brindaste tu cuerpo
como libreto virgen.

Tu cama fue el pupitre
donde calqué tu figura.

Y te aprendí despacio,
como dictan los maestros 
que deben hacerse las grandes cosas.

Y así fui memorizando cada resquicio,
cada escondrijo de tu piel.

Cada centímetro de tu silueta
calcada en mi memoria,
a fuego.

Y te aprendí, 
como se aprenden las cosas
que nunca se olvidan.

Te grabé dentro
como se graban los recuerdos
que nos mantienen vivos.

Te aprendí
sin la intención de olvidarte.

miércoles, 8 de abril de 2015

Borradores

Setenta y seis borradores para encontrar el cuento perfecto.

O el adecuado.

Uno con el que pueda dormir,
o soñar,
o mirarte,
en el que yo siempre sea el malo.

Que no tenga final feliz, ni final, ni secuela, ni mierdas,
que no acabe.

El camino.

Y que cada noche después de leerlo se me olvide como su vida al pez, para sentirme virgen cada vez que me rozas. 

Cada vez que me miras. 

Y que ella vuelva a arroparme, 
que me hable de aquel muchacho,
que hace tiempo que no ve;

Me lo chivó a escondidas
una noche de abril, 
que echaba de menos al niño de aquel portal.
Que hace tiempo se fue,
que ya no está, 
ni se le espera.

Al contrario que el hombre,
que hoy es,
que te espera sin saber porqué.

Queriéndote.

viernes, 6 de marzo de 2015

Reacción química

Por eso el amor es una reacción química,
porque no sabes como cojones puede acabar.

Y si explota?
Y si arreglamos el mundo?

A algunos nos basta con coger una mano,
respirar suave al oído,
cantar jodidamente mal
y que ría.

Y luego si el mundo explota, ya lo arreglaremos.

No sé si me entiendes, qué más da.

Ahí afuera a nadie le importa el destrozo que nos podamos causar,
y a mi tampoco.
Mientras seas tú quien me ponga las tiritas,
y sea yo quien te lama la herida.

Cuando acabe será una bonita historia que contar.

"Mírala, ahí va.
Está igual de guapa que la noche que reventamos los cristales de aquel portal,
cuando ella me dijo:
'te quiero',
y yo no supe qué contestar."

jueves, 5 de marzo de 2015

Aunque no quiera

Yo ya te dije que a mi girar el cuello para volver a mirarle a los ojos al pasado no se me daba bien, me da rabia, me duele el pecho y mi cogote se hace trizas.

Pero en casa tengo espejos, 
y mi reflejo ya no es el mismo.

No me gusta lo que veo al frente,
veo en mis ojos historias que me hicieron perder el norte,
y a los que tenía al lado.

Perderme a mi.

Y no, cariño. Nadie puede quedarse en mi vida en detrimento de mi mismo.

Porque no me querrás como yo,
porque no me perdonarás como yo.

Te diría; 'ven esta noche'.
Para zanjar el amor que nos queda,
para escucharte reír una vez más.
Y que te fueras, 
aunque no sepa,
ni quiera,
igual, 
para siempre.

Pero, ¿de qué serviría?

Mi cama no es tan grande,
como para que duermas conmigo,
amor.






jueves, 26 de febrero de 2015

A mi

El problema de leer es que hay historias que no quieres volver a repetir.
Finales que al revivirlos te revuelven las ganas de comenzar,
de abrir otras solapas,
de conocer otros autores,
de confiar en la literatura.

Poemas en los que siempre llora algún corazón,
duele ver artistas que siempre escribieron tristezas.
Y musas que nunca supieron leerse en sus líneas.

Por eso elegí escribir.

Ni poesía, ni novela.

Escribirme. A mi.

Solo a mi.

Y que así nadie espere bonitos finales,
ni bonitas segundas partes.

Joder, ¡ni relatos que merezcan la pena!

Pero yo siempre abro tu libro
y, espero, que en algún capítulo
tú dejes la calculadora a un lado
y me escuches cuando te grito,
de lejos,
que quiero quedarme a vivir
entre tus piernas.

Porque tú siempre fuiste de números,
y yo solo se escribir por tu espalda.