domingo, 14 de marzo de 2021
Mujer de loto
viernes, 25 de diciembre de 2020
Yo, mi, me, conmigo.
Y lo soy, joder.
Unos ochenta kilos, chicha arriba, chicha abajo.
Hablo de mí porque nadie puede hacerlo mejor que yo.
Nadie conoce estas grietas como yo,
ni esta piel,
ni lo que esconde mi mirada.
Nadie conoce mis enfados mejor que yo,
ni cómo entro en cólera,
ni cómo salgo de ella con el iris clave.
Hablo de mí.
Porque hablar de otras almas
en las que no habito
me parece pecar de soberbia
en una sociedad que lo menos que necesita es juzgar al prójimo
martes, 15 de diciembre de 2020
Conquistas
Hacer "todo lo posible" para conquistar a alguien,
a veces,
se convierte en una traición anunciada.
En una mentira.
En una ristra de promesas que no vas a poder cumplir.
Porque esto no va de conquistas, ni de asedios.
Conquistar es una fusión sin pothalas,
dos seres que se reconocen al tacto,
al oído,
al sabor.
Es transitar su cuerpo sin GPS,
y que te de igual perderte.
Nunca te gustaron los rizos, pero jamás te bombeó tanta emoción como cuando te subes en su montaña de risas.
Conquistar no es querer robarle besos,
ni tiempo,
ni vida,
ni el corazón,
es multiplicar el que os queda por dos.
Conquistar su piel no puede significar una guerra,
no debe haber armas,
ni trampas,
ni heridos,
y si hay alguna batalla que sea la de dilucidar quien lleva las riendas esta noche.
Por mí saco la bandera blanca
y dejo que seas tú
la que lleve el compás.
domingo, 6 de diciembre de 2020
Villano
Van a querer convertirte en el villano,
en el malo de sus historias,
sobre todo si has pasado por sus pieles,
por sus corazones,
o por sus mazmorras.
Sobre todo por sus mazmorras.
Porque conoces sus secretos, sus infiernos y sus cárceles emocionales que en más de una ocasión les impidieron avanzar.
Van a querer convertirte en el enemigo,
a pesar de las palabras,
de la tinta,
y de las promesas.
Van a querer hacerlo porque hubo un día que decidiste seguir tus convicciones,
en lugar de las suyas.
Decidiste cumplir tus expectativas,
en lugar de las suyas.
Y lo conseguirán.
Y para muchos serás el villano.
Y te dará igual.
Porque, al final, la almohada donde tú descansas cada noche es suave, blanda y callada.
Sólo te ronronea.
Van a querer convertirte en el villano y lo conseguirán.
Y llegará el día que sonreirás viéndote en sus carteleras,
comprendiendo que siempre,
la calidad de la historia,
dependerá
directamente
de la calidad de su
villano.
viernes, 16 de octubre de 2020
Carta a mi madre III
Diecisiete ya, mamá.
A mí apenas me quedan ya letras, ¿sabes? Pero las pocas que tengo las guardo arropaditas, como si de un tesoro se tratase, para quienes de verdad quieran leer(me).
Ya desperdicié demasiada tinta, mamá.
Y demasiada piel.
Diecisiete, mamá.
Pero yo sé que este año es diferente, te noto más sonriente de lo normal. Supongo que ese abrazo reparador, del corazón y los ojos que te criaron, han hecho que ahí arriba bailen las estrellas.
Sigue bailando, mamá.
Aquí las cosas andan revueltas, pero estaremos bien.
Como siempre hacemos.
Como tú nos enseñaste.
Como siempre logramos.
Diecisiete, mamá.