lunes, 19 de noviembre de 2012

Trenes

Aqui no pone cual es la siguiente parada cuando te subes a un tren. ¿Imaginas lo aburrida y monótona que sería la vida si cada vez que nos embarcamos en una historia supiesemos donde se acaba el trayecto?
Cuando te conocí nunca supe a que velocidad seria el viaje ni, si quiera, su duración. Solo supe que podia descarrilar en cualquier momento, que tus ojos no son buenos copilotos, y que tu voz no sirve de gps. Nunca quise averiguar si nos bajariamos en la misma estación o si yo desistiría y me iria en busca de otro tren que supiera valorar estas manos...
Ahora que te despido desde el andén veo como echas la vista hacia atrás y buscas el freno para que tu tren pare en seco. Recuerda que frenar de golpe a gran velocidad puede suponer para ti perderlo todo, incluso lo poco que te queda de mi. Sigue tu viaje y si algún dia volvemos a coincidir recuerda que hubiese descarrilado mil veces a tú lado, que hubiese perdido mil trenes si en los siguientes estabas tú. Y no olvides que desde el principio supe que, aunque no me supiesen guiar, siempre iba a seguir con la mirada a eso ojos verdes que me hicieron reducir drásticamente la velocidad cierto dia de mi vida..




miércoles, 31 de octubre de 2012

Fin del cuento

Es como tener el corazón demasiado blando, saber que no es para ti, que no eres para ella pero seguir atado a sus ojos. Comprender que es hora de cerrar un libro es dificil, es complicado sobre todo si el final no es de tu agrado.. Te quedas parado observando los créditos, buscando los protagonistas con la esperanza que al acabar haya alguna frase que deje abierta la puerta a una secuela... El/los guionistas de esta novela tuvieron un mal día cuando decidieron ponerte enfrente mía, se cebaron con los obstáculos y con los miedos de los protagonistas.. Y probablemente lo mejor sea que se cierre, que no hayan más historias que nos conciernan a los dos, que tú tengas tu película y yo mi libro, o al revés... Que ni tú seas la actriz secundaria de mi historia ni yo de la tuya. Y, sobre todo, que todos estos capítulos que tantos dolores de cabeza nos han provocado se hagan ceniza para no volver a tener la intriga de echar el ojo a ver si, por un casual, a uno de esos guionistas le da por escribir otro pedazo de este relato que está abocado al fracaso...
Por lo menos sé que los mejores párrafos de esta fábula no se escribieron con tinta...

viernes, 5 de octubre de 2012

Me dijeron una vez que las mejores personas nunca se iban y que siempre permanecerian al lado de uno.. La Iglesia intentó inculcarme eso del cielo y el infierno y de que ese tio llamado Dios quiere consigo a las mejores personas... Y yo llevo 9 años preguntándome si ese tio es más importante que yo para decidir donde deberia de haber seguido mi madre y cuestionándome las incoherencias del destino de uno si se porta bien o mal y de la fecha del viaje. Siento decirle a la Iglesia y a Dios que ni unos ni el otro, seguro, han tenido la suerte de compartir la presencia de Melita. Nunca nos ha abandonado, ni a mi, ni a mi hermano. Ella misma me ha demostrado que no hay Dios que borre el amor de madre incluso habiendo partido antes de tiempo y que no hay secta que te haga creer que los mejores se van al cielo; los mejores se quedan, aqui, en sus casas.. Debajo de la piel de aquellos que los recuerdan día a día, de los que heredan sus ojos, su carácter y su sonrisa.. En la enfermedad de aquellos que olvidan todo excepto las vidas que han criado.. En la vida triste de aquellos que intentan reemplazarlos.. En la estúpida resignación de aquellos que intentan sustituirlos.. 

Te quiero, má.



viernes, 28 de septiembre de 2012

La lluvia y sus consecuencias.

En el refugio de una guagua llena de piernas temblorosas y mojadas por el frio y la lluvia veo como afuera los papeles mojados de los artistas cobran más vida, como si lloraran al no llegar a sus destinos, obligadas a acabar en una carpeta oscura y sin salida.. El olor del césped húmedo me traslada la frescura de la mejor de tus sonrisas y su color verdoso me deja adivinar entre sus charcos los ojos que, a la luz del sol, me enamoraron por primera vez..

viernes, 17 de agosto de 2012

A diez mil pies

A diez mil pies de tus ojos, éstos siguen brillando igual. A diez mil pies y sobre el océano atlántico, sin miedo de caer. Que si mi avion se desploma no pasaría nada, echaría a nadar sin más motivo que tu sonrisa. Sin más razón que el amor que siento por ti. Que si quisieras haría que tocaras el cielo sin necesidad de aviones, de pasajes, de alas.. Que si te pones exquisita y te entra sueño te fabrico una nube para acomodarte y un manto de estrellas para arroparte. Y que si luego no quieres regresar a tierra firme no pasa nada, no te lo reprocho. El lugar de las estrellas es el cielo.