sábado, 12 de enero de 2013

Como aquel


Como aquel que calcula el lanzamiento de una piedra al mar, para que ésta rebote varias veces antes de hundirse. Como aquel que levanta pesas en el gimnasio con el fin de no dejarse vencer por sus complejos. Como ese que va mirándose los pies cuando camina por la calle, temiendo dar un paso en falso y tropezar, de nuevo... Como el que guarda silencio cuando le abroncan, aún sabiendo que escasean las razones para golpear su conciencia. Como yo, que me abrigo cada día cuando voy al trabajo, queriendo ignorar que el frio de mis huesos ­­­difiere al de mi piel, consiguiendo resguardar mi pecho del hielo que produce tu lejanía. 
Como tú, que entre escalas de principes azules desteñidos sin corona te olvidas que a la única a la que deben de sacarle los colores es a ti entre abrazos y agasajos... Entre brindis y promesas no dichas que se cumplen con el simple cruce de miradas.
Como el mismo idiota que busca semejanzas entre si mismo y el resto del mundo para excusarse al quererte...

jueves, 10 de enero de 2013

Ganar(nos).


Aparqué el coche tan lejos que olvidamos ir de la mano por la misma acera. Olvidamos dar los pasos al unisono para que todos los que estaban a nuestro alrededor supieran que ibamos en la misma dirección. Tú, te olvidaste del calor de mis manos. Yo, del frio de tus piernas... Y los dos nos olvidamos de las historias que escribiamos a garrotazos debajo del edredón.

Tú, afiliada a los trenes y a sus continuos vaivenes. Te olvidaste del mar y de lo desagradable que resulta si intentamos respirar cuando él nos lo prohibe... Yo, acostumbrado a los pasos acolchados sobre la arena de la playa. Me olvidé del cielo canelo que encierra los corazones secos que no se dejan visitar...
Tú, descontenta por el paso del tiempo. Pasaste por alto la importancia que tiene uno mismo en su destino. Yo, agobiado por lo que se ha perdido. Recuerdo el primer día que nuestras manos coincidieron. Y todo lo que nos tocamos solamente mirándonos a los ojos.
Tú, cruzando la acera, buscando mis manos... Yo, encontrando tus piernas gracias al tartamudeo de tus tacones... Los dos, separándonos en el trayecto, llegando juntos al lugar donde queremos estar. 
Al final tú eliges... Ganar(nos) o perder(nos)...

viernes, 14 de diciembre de 2012

Partido en dos

Melancolía, añoranza, amor, familia, amigos, sol, mar, amaneceres. Futuro, ganas, motivación, tensión, rapidez, andenes, aviones y, a ratos, soledad. Primero, donde nací. Segundo, donde estoy creciendo. Estoy partido en dos, cada vez que pienso en ella brota una lágrima melancolica por querer estar alli, por querer abrazar los alisios y fundirme con el fuego de los volcanes.. En cambio con la otra lo que me entra por el cuerpo es un cosquilleo repleto de ganas, de ansias por recuperar todo lo que me robaron. Mirar al cielo, no ver una sola estrella o mirar al horizonte y no ver una gota de mar son razones para odiarla, a veces, un poco. Las dos se hacen querer, las dos tienen magia.. En las dos tengo algo que me une. Entre las dos tengo partido el corazón.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Cuando


Cuando te deje morir se acabará la agonía del "hoy será el último día" que siempre se convierte en el penúltimo. En el momento que dejes de ser esa piedra que elijo cada mañana al salir de la cama para tropezarme y darme de bruces con el maldito destino del "hoy también pensaré en ella". Cuando palie las ganas de maltratar a tus llantos que no dejan de enrojecerte los ojos por aquellos que sólo saben encender tu rabia y te provocan un mítico "no volveré a enamorarme" sin haber dejado de amar al pringado que no ha sabido abrigarte.
Cuando arroje por el balcón las ganas de adorarte y pueda decir frente al espejo que "hoy será el último día que piense en ti y me vuelva a enamorar de tus ojos" para que este siga siendo el penúltimo...

domingo, 9 de diciembre de 2012

Un loco de esos

Ella no se enamorará de ti porque sabe que siempre estarás ahi, sabe que no corre el riesgo de perderte, hasta que te pierda. Y cuando te pierda saldrá corriendo trás de ti intentando alcanzar al que fuiste, al que ya no está. No seas uno de esos locos que se para en seco por alguien que nunca supo sentirte cerca, que pensó que tu paciencia sería eterna. 
Si un día no te supo abrazar, nunca sabrá darte el calor que te dan esas manos que te esperan desde lejos...